Un sitio nuevo puede verse mejor y, aun así, perder visitas si las direcciones antiguas dejan de funcionar. Esta lista evita ese error.
Antes de migrar
- Haz un inventario de todas las URL actuales y de las que reciben más visitas.
- Respalda archivos y base de datos completos.
- Prepara un entorno de pruebas (staging) protegido para que Google no lo indexe.
Durante la migración
- Crea redirecciones 301 de cada URL antigua a su equivalente nueva.
- Mantén los títulos y descripciones de las páginas que ya posicionan.
- Define la URL canónica y, si hay varios idiomas, las etiquetas hreflang.
- Genera un mapa del sitio actualizado y revisa el robots.txt.
Después de publicar
- Envía el mapa del sitio en Google Search Console.
- Vigila los errores 404 y la cobertura durante las primeras semanas.
- Revisa la velocidad y la accesibilidad con Lighthouse.
Es exactamente el proceso que aplicamos al migrar nuestro propio sitio.